El que se pica, GANA.

Hay dos expresiones que escucho siempre entre nosotros los peruanos "el que se pica, pierde", que es TAN peruana que casi podría ser incluida en el himno nacional. Y tener "correa", qué fácil podría estar en el escudo. Pero, ¿Qué hay detrás de estas expresiones? ¿Qué significa "picar" y qué significa "perder"? ¿Quién pierde y quién gana? Y sobre todo, ¿Qué pierdes y qué gana el otro?


Llamamos "picar" a mostrar alguna emoción negativa por algo que te han hecho o dicho. Esa emoción puede ser cólera, fastidio o simplemente mostrar que te dolió. Es decir, en realidad, "picar" es sinónimo de mostrar tu vulnerabilidad. Debes actuar como si nada te afectara, que pueden hacerte cualquier tipo de broma, apodo, crítica, comentario u opinión y no se debe notar que te afecta, porque entonces "te has picado". Esto está directamente relacionado con "tener correa". La correa sirve para que los pantalones no se te caigan y no te vean "desnudo". La desnudez como sinónimo también de vulnerabilidad. Y más interesante es la reflexión de "perder". Parece ser que en muchas de las interacciones entre peruanos hay juegos de poder tan grandes que el objetivo es que gane uno y pierda el otro.


La filosofía del ganar-ganar no está instalada en nuestros vínculos cercanos o lejanos. Finalmente, el sentido de fondo de estas expresiones es "si eres vulnerable, pierdes".


Brene Brown, una investigadora social, tiene una conferencia fascinante sobre "el poder de la vulnerabilidad" Poder que nosotros consideramos una debilidad ¿Por qué? En esta conferencia nos explica que mostrar vulnerabilidad está asociado a la capacidad de conectarse con el otro y tener empatía. Ser invulnerables nos distancia.


Me pregunto ¿Será que esta búsqueda de invulnerabilidad es lo que hace que entre peruanos seamos tan poco empáticos? ¿A dónde se irán estas emociones negativas producidas por las palabras de alguien? ¿Será que el tráfico, las redes sociales, las familias, son los lugares donde desplazamos estas emociones negativas y ahí nos descargamos como si fueran nuestro "water"? ¿Cómo podemos aprender a comunicar lo que nos duele sin que te vean como "picón"? ¿Cómo saber que nos ocurre si no podemos verbalizarlo? ¿Cómo aprender a ser empáticos sin conocer nuestra vulnerabilidad? ¿Cómo saber cuánto afectan nuestras palabras si no nos lo dicen? ¿Cómo hacer para que nos importe lo que siente el otro? ¿Cómo cambiar la frase "el que se pica, pierde" por "dime si te afecta mis palabras para no volver a hacerlo"? ¿Cómo aprender a pedir perdón y perdonar si somos incapaces de ser vulnerables? Y por último, ¿Cómo descubrir que la vulnerabilidad no es debilidad si no es nuestra mayor fortaleza y es lo que nos hace más humanos? Es decir, en realidad, "El que se pica GANA... HUMANIDAD".


Escrito por Javier Echevarría.

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